Acerca del proyecto

Los grandes desafíos que plantea el estudio de la transición cobran mayor interés al fijar nuestra mirada en la historia de las mujeres y si procuramos un enfoque de género. En el cruce de las ciencias sociales la historia social, económica, política y del derecho nos proponemos abordar el tema con enfoques nuevos para conocer el alcance de las transformaciones de comienzos del siglo XIX. ¿Cómo vivieron las mujeres este tránsito? ¿Hasta qué punto se vieron favorecidas?

El proyecto busca iluminar el comportamiento y la actuación de las mujeres en la transición de los foros de justicia en Oaxaca. Contribuir a una mejor comprensión al ponderar las prácticas de las mujeres frente al gran relato del que generalmente han estado ausentes. Estudiar Oaxaca nos ofrece la posibilidad de conocer los alcances de un liberalismo temprano, la capacidad de sus elites para acomodarse en el nuevo orden, de conocer la situación de la población indígena, la nobleza que incluyó hombres y mujeres con privilegios y propiedad, en repúblicas de indios con un régimen jurídico propio. En 1823, cuando se suprimió la nobleza, sus derechos y privilegios se perdieron, aunque conservaron su patrimonio.

Los derechos políticos, no sólo de las mujeres sino también de otros grupos, fueron restringidos, particularmente entre 1830 y 1870. La posibilidad de ser ciudadanas fue anulada en favor del grupo familiar-patrimonial. Con el voto censitario, aún si hubo mujeres que tuvieron un patrimonio, manejaron negocios y haciendas, no las abarcó a ellas. No era concebible que fueran jefas de familia, aunque a veces de hecho lo fueran, tampoco importó que cumplieran con requisitos de residencia, edad o instrucción. Se impuso la ciudadanía selectiva y el argumento de su supuesta falta de autonomía enterró por mucho tiempo la posibilidad de que la mujer fuera concebida como individuo separado del ámbito familiar.

No obstante las limitaciones, y a pesar del afianzamiento de una sociedad patriarcal, las mujeres podían ser propietarias, heredaban en la misma proporción que sus hermanos, tenían la facultad de testar en plena libertad, contraían censos e hipotecas, vendían, compraban y algunas llegaron a ser empresarias capaces y manejaron un patrimonio considerable. Muchas otras reclamaron a la justicia la condición subordinada en la que las colocó el matrimonio, pelearon por manejar sus bienes y fueron a los tribunales para hacer escuchar su voz.     

En la dinámica de transición ocurrida en los foros y tribunales de todos los niveles, las mujeres pudieron convertirse en “actantes judiciales” detonadoras de relaciones inestables y desafiantes. Los archivos están llenos de documentos al respecto, pero han sido poco explorados. La tarea de descubrirlos y examinarlos a la luz de enfoques de género, relacionales, de interseccionalidad, historia social de las instituciones es la piedra angular y el principal aporte del proyecto. Estudiar procesos de larga duración para entender ese periodo fundamental de la historia mexicana.

Sus resultados dan cuenta de ello a través de obras científicas, seminarios, formación de recursos humanos, conferencias, textos de divulgación y serán difundidos a través de esta plataforma abierta a todo público.